Aunque casi todo el mundo asocia a los Ealing Studios con las mejores comedias clásicas del cine británico de los 40 y de los 50, la empresa existía desde mucho antes. Se creó en 1902 y su primera etapa duró hasta 1920, año en el que cierra. En 1931, la ATP inglesa compra la Ealing y sus estudios, conserva el nombre y construye nuevas instalaciones.
Los nuevos dueños comenzaron a producir películas en 1934. Su objetivo era rodar filmes para el mercado británico, a un ritmo de seis o siete al año y con presupuestos muy ajustados. En 1938, Sir Michael Balcon entra en la compañía, y poco después comienza a dirigirla. En este momento comienza la era dorada de la Ealing, que empieza a crear películas de todo tipo (no sólo comedias), pero siempre con un estilo muy británico, en el que se resalta la peculiar manera de entender la vida que tenían los súbditos de su Majestad. Después de la Segunda Guerra Mundial, los estudios siguen rodando películas de todos los géneros (bélico, aventuras...) pero tienen éxito con las comedias, consideradas en una serie de 16, que se producen a partir de 1949. T.E.B Clarke se encargó del guión de la mayoría de ellas y plasmó magníficamente el concepto de humor inglés que todos conocemos hoy: alocado, inteligente y muy divertido. Las mejores comedias de los Ealing Studios se realizaron en un intervalo de seis años. En 1955, la compañía fue vendida a la BBC y aunque se intentó que la producción siguiese en los estudios Pinewood (ligados a la Rank Organization), el proyecto no tuvo éxito y la Ealing cerró definitivamente sus puertas en 1959.
HUE AND CRY (1947)





ANOTHER SHORE (1948)



PASAPORTE PARA PIMPLICO (1949)





WHISKY A GOGO (1949)





OCHO SENTENCIAS DE MUERTE (1949)








A RUN FOR YOUR MONEY (1949)



THE MAGNET (1950)



ORO EN BARRAS (1951)







EL HOMBRE VESTIDO DE BLANCO (1951)











LOS APUROS DE UN PEQUEÑO TREN (1953)







MEET MR. LUCIFER (1953)


LA LOTERIA DEL AMOR (1954)




EL MARIDO PROPONE Y... (1955)


EL QUINTETO DE LA MUERTE (1955)






















WHO DONE IT? (1956)










Enhorabuena, el Museo sigue en línea ascendente, manteniendo el mismo nivel de calidad pese a la ingente cantidad de material acumulado. Los carteles siempre son mejores que cualquier carátula de VHS o DVD. Sólo basta comparar unos y otras. Los carteles que hay en este Museo son el mejor homenaje para todos esos artistas que han permanecido mas o menos anónimos, pero nunca olvidados. Saludos.
ResponderSuprimirFabulosa coleccion, u trabajo digno de un apasionado del cine y del diseño, como dice el dicho , "carteles eran los de antes"
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